En una campaña de anuncios, el creativo es frecuentemente el factor que más impacta el resultado. Con el mismo presupuesto, el mismo público y la misma oferta, un creativo puede generar muchas conversiones y otro casi ninguna. Entender qué hace un buen creativo de anuncio es, por lo tanto, entender una de las palancas más poderosas de la publicidad pagada.
En esta guía, usted entenderá los elementos que hacen que un creativo de anuncio funcione y qué separa a los que convierten de los que pasan desapercibidos.
Primero: llamar la atención
La primera función de un creativo de anuncio es captar la atención, porque, sin esto, nada más sucede. En medio de un mar de contenido, las personas ignoran la mayor parte de lo que ven. Un buen creativo se destaca y hace que la persona se detenga: por un visual impactante, un mensaje intrigante, un elemento que despierta curiosidad o identificación. Si el creativo no gana la batalla por la atención en los primeros instantes, el resto no importa. Llamar la atención es el primer obstáculo, y el más decisivo.
Comunicar con claridad
Después de captar la atención, el creativo necesita comunicar su mensaje con claridad y rapidez. Las personas no se esforzarán para entender un anuncio confuso; ellas seguirán adelante. Un buen creativo transmite de forma inmediata lo que está ofreciendo y por qué es importante. La claridad vence la complejidad: un mensaje simple y directo comunica mejor que uno lleno de elementos e informaciones. Si la persona no entiende el anuncio en segundos, ha perdido la oportunidad.
Comunicar valor y generar deseo
Un buen creativo no solo informa, sino que despierta interés y deseo. Esto significa comunicar el valor de la oferta de forma atractiva: el beneficio, la solución a un problema, la ventaja, el motivo por el cual aquello es deseable. Las personas reaccionan a lo que les parece relevante y ventajoso. Un creativo que solo presenta un producto, sin comunicar por qué es importante para la persona, genera menos reacción que uno que despierta el deseo al mostrar el valor de forma convincente.
Llevar a la acción
Como el objetivo del anuncio es generar una acción, un buen creativo conduce a la persona a actuar. Esto suele implicar una llamada a la acción clara, que dice qué hacer y despierta el impulso de hacerlo. El creativo debe dejar evidente el siguiente paso y hacerlo atractivo. Un anuncio que despierta interés pero no conduce a la acción desperdicia parte de su potencial. Guiar a la persona desde la atención hasta la acción es lo que cierra el ciclo del creativo de rendimiento.
Hablar con el público correcto
Un buen creativo se hace pensando en quién lo va a ver. El mensaje, el tono, el visual y la oferta deben resonar con el público objetivo específico. Lo que funciona para un público puede no funcionar para otro. Los creativos genéricos, hechos para todos, tienden a no conectar profundamente con nadie. En cambio, los creativos pensados para hablar directamente con un público específico, con su lenguaje y sus motivaciones, generan mucha más identificación y resultado. Conocer al público es la base de un buen creativo.
Probar para descubrir qué funciona
Un principio importante de la creación para anuncios es que no siempre es posible prever qué creativo tendrá mejor rendimiento. Por eso, probar diferentes creativos y dejar que los datos muestren lo que funciona es una práctica esencial. Muchas veces, el creativo que sorprende es el que más convierte, contrariando las expectativas. Una buena estrategia de creativos implica producir variaciones, probarlas y aprender continuamente lo que resuena con el público. El mejor creativo es, muchas veces, descubierto probando, no adivinando.