Empieza entendiendo dónde las personas desisten
Antes de cambiar cualquier cosa, es necesario entender el comportamiento de los visitantes: a qué páginas llegan, dónde se estancan, dónde abandonan. Sin este diagnóstico, estarás adivinando. Herramientas de análisis y observación (como datos de comportamiento y mapas de calor) revelan los puntos de fricción reales. La regla es simple: primero descubre dónde está el problema, luego actúa sobre él. Optimizar a ciegas desperdicia esfuerzo.
